
¿Un cambio de ventrílocuo, un cambio de regazo, un desplazamiento del eje, otra grieta en la bóveda… qué? ¿Qué?
Bajo ella, un páramo gris sofocado por el polvo y la artemisia. Una vasta, vasta, infinita extensión de tierra solitaria. Un El dorado con menos de un habitante por cada milla cuadrada. De las montañas nevadas que sostienen el cielo soplan fuertes ventarrones. Con el crepúsculo, el termómetro desciende como un ancla. Aquí y allá, montes aislados y mesetas salpicadas con arbustos de creosota. Tranquila está la tierra bajo el gemido del viento.
Bajo ella, un páramo gris sofocado por el polvo y la artemisia. Una vasta, vasta, infinita extensión de tierra solitaria. Un El dorado con menos de un habitante por cada milla cuadrada. De las montañas nevadas que sostienen el cielo soplan fuertes ventarrones. Con el crepúsculo, el termómetro desciende como un ancla. Aquí y allá, montes aislados y mesetas salpicadas con arbustos de creosota. Tranquila está la tierra bajo el gemido del viento.

2 comentarios:
a ésto se refería con que 'volvió'?
Tal vez... bueh, bonitas fotos y textos claros -diáfanos, será la palabra- que se vuelven extraños en relación a los otros que leí por aquel otro costado fotologo, escrito en su extraño argot de camaradas.
Como sea, buen contrapunto.
carignos
hola nancy
Publicar un comentario